
Más de 8.000 personas se dieron cita, el pasado sábado, 19 de septiembre, en las Pistas de Atletismo 'La Fuente la Niña', de Guadalajara, para disfrutar del concierto más existoso de las Fiestas alcarreñas: el de Melendi. El asturiano salió a escena con 20 minutos de retraso pero no tardó en hacerse perdonar por un público entregado. Los asistentes disfrutamos de la presentación de su último trabajo, 'Curiosa la cara de tu padre', con canciones tan conocidas como 'Un violinista en tu tejado' o Piratas del bar Caribe', y otras tan cargadas de contenido como 'Mis alas son tus hojas' (una presentación de principios que sirvió para abrir el concierto), 'Como una vela', 'Un tipo diferente', 'Los premios Pinocho' o la misma 'Cuirosa la cara de tu padre'. Junto a ellas, alusiones a otros trabajos en forma de canciones que, para muchos, ya se han convertido en algo mítico. Fue el caso de 'Kisiera yo saber' o 'Calle la pantomima' (cuyo vídeoclip, precisamente, se grabó en la calle Mayor de Guadalajara), 'Loco', 'Arriba extremoduro' o 'Quiero ser feliz', todas ellas de su tercer album 'Mientras no cueste trabajo'. Su segundo CD, 'Que el cielo espere sentao', salió a escena con esta misma canción, 'Billy el pistolero' o 'Caminando por la vida'. Por último, 'Sin noticias de Holanda', su primer trabajo, hizo las delicias de los seguidores más entusiastas con un popurrí de 'Mi Rumbita Pa Tus Pies', 'Sé Lo Que Hicisteis el último verano', 'Un Recuerdo Que Olvidar' o 'Hablando En Plata'. Asimismo, 'Asturias' el canto a su tierra y su incombustible tema 'Vuelvo A Traficar' cerraron un concierto que se prolongó hasta la 1,30 de la madrugada. A destacar, además, el homenaje del cantante a Victor Manuel con su versión de 'Sólo pienso en tí'. Maravillosa.
Un gran acontecimiento que, ambientado en la barra de un bar (quizás no podría ser de otra forma tratándose de Melendi), logró involucrar a los asistentes y admiradores en una gran fiesta a un precio realmente módico, cinco euros la entrada.
¿La única pega? El recinto tan sólo contaba con dos barras de bebidas, bastante limitadas, que pronto se vieron colapsadas ante las exigencias del multitudinario público.
Por lo demás, para repetir.